Cons-des-tru-yendo a Babel




Cons - des - tru - yendo  a  Babel

Acción creada y realizada junto a 

Estefanía Gracia, Juanita Pérez y Juan Sebastian Meneses.


Museo de Arte Contemporáneo - MAC



Palimpsesto: (del griego antiguo "παλίμψηστον", que significa "grabado nuevamente") se llama así al manuscrito que todavía conserva huellas de otra escritura anterior en la misma superficie, pero borrada expresamente para dar lugar a la que ahora existe.


Esta propuesta tiene como objetivo hablar de los procesos de transformación de los lugares y las cosas que el hombre habita. Las huellas dejadas por los procesos cambiantes  de destrucción - construcción constantes en nuestra cotidianidad, en nuestras ciudades y en general a lo largo de la historia de la humanidad. De esta manera, la hemos asociado con una imagen extraída de la historia del arte: La torre de Babel* del pintor flamenco Peter Bruegel, cuya resonancia simbólica en los paradigmas de la “civilización” occidental, en las construcciones sociales y la expansión desmedida de las ciudades actuales, no deja de resultar sugestiva en relación a la forma de habitar y a los procesos cambiantes de las sociedades.

De esta manera, pensamos en generar una acción en donde se alude a este aspecto de “construcción-destrucción” del espacio, haciendo uso de GUACALES como objetos contenedores y cotidianos, que al estar colocados unos sobre otros como torres de Babel, sugirieron una relación con la pintura de Bruegel, como también con la conformación del espacio y las viviendas en algunos lugares en Colombia. La propuesta pretende de esta forma construir un espacio de experimentación y cuestionamiento sobre los procesos de construcción  - destrucción.


ANTECEDENTES

Al indagar sobre la historia de la conformación espacial de ciertos lugares en la ciudad de Bogotá, especialmente la localidad de Kennedy, encontramos que al ser una de las más extensas y pobladas de Bogotá, se ha pensado como una ciudad dentro de otra ciudad, una ciudad “periférica” que crece desmesuradamente al interior de otra. Esta localidad, llamada en principio Ciudad Techo, palabra que en muisca significa Nuestra Laguna, ha dado techo al éxodo de desplazados que desde zonas rurales ha propiciado la violencia del país.  Aquí los individuos se han acomodado como han podido a las condiciones del espacio, a las adaptaciones de vivienda realizadas por el gobierno o por ellos mismos. Tal conformación espacial, regida por el principio del no principio, por el “hágalo como pueda” y “adáptese a la precariedad de lo que hay” se hace visible al observar panorámicamente la acumulación de casas o bloques de ladrillo y concreto que colocados unos sobre otros al capricho de la necesidad de habitar un espacio, conforman las zonas residenciales de este y otros barrios de Bogotá.


En la memoria del territorio actualmente ocupado por Kennedy,  antiguo territorio indígena, encontramos una primera forma de  destrucción-construcción, de incomunicación y de no entendimiento, un choque de lenguajes: el de conquista y colonización; en donde una cultura guiada por el paradigma de expansión y progreso, aplasta, destierra y esclaviza a otra. Este territorio, al igual que la mayoría de los territorios de América, han sido ocupados de múltiples formas una y otra vez, construyendo sobre lo destruido o destruyendo para construir. Estas acciones de destruir  y construir nos hablan de los  procesos que la localidad ha  vivido desde su consolidación. Como una torre de Babel se construye en conjunto pero al no entendernos los unos a los otros, damos inicio a formas de destrucción.


La experiencia Cons-Des-Tru-Techo-Yendo a Babel
(Propuesta para el 5to encuentro Acción en vivo y diferido, Localidad de Kennedy de Bogotá – 2013).

Memoria:

En principio quisimos establecer un proceso inverso al de la construcción de La Torre de Babel, planeamos una estructura de acción partiendo de la desunión y el desentendimiento para llegar a consolidar algo: nuestras relaciones y una estructura pentagonal hecha a partir de los guacales encontrados en Kennedy, generando un proceso de destrucción-construcción. El trabajo preparativo de la acción se fue construyendo entre la confusión, la lucha de egos y la confrontación de deseos: nos envolvimos en nuestro propio Babel, en nuestra propia incomunicación. Ante el fracaso de nuestra comunicación verbal, fue la observación, la escucha del otro y el lenguaje corporal, el medio a través del cual logramos construir a partir de guacales (que colocados los unos sobre los otros parecían estructuras babélicas, como la de las casas de los barrios de invasión); un dodecaedro pentagonal en el que nos introdujimos e hicimos rodar por la calle, hacia adelante, hacia “el progreso”, viendo como se desconfiguraba y destruía sobre nuestros cuerpos en un movimiento conjunto y repetitivo que fue transformando la estructura gradualmente en una maraña de escombros. Una nueva construcción destruida hecha a partir de la destrucción. Nuestros cuerpos rieron en silencio.

El guión meticulosamente elaborado nunca fue seguido. Eso le otorgó a la acción la libertad de reencontrarnos en ella. El deseo de perfección geométrica en los dibujos y en los pentágonos hechos de guacales nunca se logró, los guacales se desarmaron, se clasificaron, se reutilizaron para crear una nueva estructura, para implantar una nueva forma. Cada uno de los “seres babélicos de la destrucción-construcción” intentó habitar el espacio, martilló, jaló, desarmó, clavó, organizó, hizo fórmulas en el suelo con tiza, clasificó en post it, hizo operaciones quirúrgicas sobre cada ángulo por desarmar, generando micro acciones en dónde algunos nos concentramos y otros nos perdimos, en donde fluctuaron percepciones del tiempo, eterno y etéreo por momentos.  Poco a poco la estructura que pareciera ser una casa toma forma creando un pentágono.


Cons-des-tru-techo-yendo a Babel. "Acción en vivo y diferido", Localidad de Kennedy, Bogotá. 2013.


Al finalizar la acción y retornar al monumento de la casa que dice “ALIANZA PARA EL PROGRESO”, nos dimos cuenta de que la acción había generado un comentario bastante político sin haberlo premeditado. Nuestra alianza babélica también evidenciaba la ironía de esta idea del progreso, la cual resultó ser inevitablemente un fracaso similar al de la torre de Babel; eternamente inconclusa. Representamos los problemas de la falta de comunicación e incomprensión de las sociedades modernas y de esa necesidad de “progreso” que nos inculcan. Un progreso no necesariamente basado en la apropiación y construcción colectiva de territorio, sino en la destrucción e  implantación de nuevos esquemas que en la mayoría de los casos no logran ser apropiados.


GUIÓN DE LA PROPUESTA

La presente propuesta pretende dar continuidad a este proceso iniciado en el Barrio Kennedy de Bogotá, haciendo modificaciones o adaptaciones de la acción a las condiciones espaciales del museo MAC, el cual posee una estructura arquitectónica análoga a la de una torre de Babel. De esta manera, decidimos hacer uso de los tres niveles del museo, intentando abarcar el espacio que se encuentra entre el domo y la rotonda del museo, incluyendo las escaleras que comunican los tres niveles. Esto con el objeto de posibilitar que la acción pueda ser observada desde diferentes ángulos y niveles.  
En la acción que presentamos a continuación, deseamos establecer un proceso similar  al de la historia de La Torre de Babel. En este sentido, nos interesa  construir una estructura entre todos, partiendo de acciones aparentemente aisladas y diferentes para lograr unificar  nuestras relaciones en el proceso de construcción- destrucción de los guacales,  relacionándonos de una forma más orgánica con el entorno;  habitando el espacio, y a  nuestros cuerpos mediante sus respectivos roles relacionales. Activando la observación y la escucha del otro.

La acción:

Cuenta con cuatro momentos importantes:

Primer momento:

Los integrantes Babélicos ingresan al espacio portando sus materiales  hasta el centro de la sala del primer piso.  Cada uno toma su lugar en los diferentes pisos, empezando a transportar el material del primer al tercer piso por medio de una cuerda, que con ayuda de una polea instalada en el pequeño domo del museo,  transportará el material del primer al tercer piso.  En el segundo nivel del museo dos personajes Babélicos se instalarán en el espacio y lo habitarán clasificando el material y haciendo mediciones.
El Guacal alude por un lado a cierta conformación Babélica del espacio, como conglomerados modulares de viviendas o habitáculos,  y por otro a una situación social, económica y política.

Segundo momento:

Una vez el material y todos los guacales se encuentran ubicados en los diferentes pisos, se inicia el segundo momento de construcción-destrucción, en el cual todos los seres babélicos desarman y arman  las estructuras que posteriormente se convertirán en un volumen.
*Intervención de poemas Dufay Bustamante.

En el tercer piso se desarman los guacales y se bajan los trozos de madera al segundo nivel, haciendo uso de la grúa (cuerda y polea)  donde se catalogan, clasifican, se miden y se arman los listones. Estos se van bajando  al primer piso donde una vez dibujados las siluetas de los pentágonos, se construyen formas pentagonales haciendo uso de los listones de madera.  Una vez armados los pentágonos y las acciones de cada uno de los seres Babélicos terminan  se reúnen en el centro de la sala del primer piso para armar el  dodecaedro a partir de los pentágonos.

Tercer momento:

*Intervención de poemas Dufay Bustamante.
Los seres babélicos se reúnen en el primer piso y comienzan a construir el dodecaedro, martillando y anudando los pentágonos que ya han sido elaborados. Para ello, deben trabajar conjuntamente y  construir el volumen  por mitades que posteriormente serán ensambladas.

Cuarto y último momento:

Los seres babélicos se introducen en el dodecaedro haciéndolo rotar por el espacio,  hasta que la estructura comience a transformarse en una maraña de escombros.
Intervención de poemas Dufay BUSTAMANTE.
*Réquiem. Risas.


Registro

























Acción inconclusa...

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